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martes, 31 de enero de 2017

Martes 31 enero, "La Opinión: Y en eso llegó Pedro Sánchez" por José Luis úriz

José Luis Úriz
Martes 31 enero, a las 14:30 h. y R a las 19:30 h., La Opinión: Y en eso llegó Pedro Sánchez por José Luis Úriz.

Quién no recuerda la letra de la combativa canción de Carlos Puebla “Y en eso llegó Fidel”. “Se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó parar” decía una de sus estrofas.
Quizás también se pueda aplicar a lo ocurrido ayer en el acto de Pedro Sánchez en Dos Hermanas, en el feudo de su contrincante Susana Díaz. Allí en plena euforia de sus seguidores pronunció la frase que llevaban esperando mucho tiempo: Será un honor representar vuestro proyecto. Aquí en Andalucía os digo que seré vuestro candidato a la secretaria general.

¡Le costó pronunciarla y lo hizo contestando a los gritos de “Dilo ya, dilo ya!”. Ese era el momento, ese el lugar, rodeado de los máximos representantes de la izquierda del socialismo español, Odón Elorza y José Antonio Pérez Tapias, curiosamente su contrincante en las primarias que ganó y ahora a su lado, codo con codo.

Puede que ese acto de Dos Hermanas sea un momento histórico no sólo para un socialismo a la deriva sino incluso para una izquierda que de momento ni está, ni se la espera. Puede ser que su discurso, mucho más escorado a la izquierda que cuando era Secretario General del PSOE, sirva para su recuperación, para su renacimiento después de una tenebrosa particular Edad Media.

El PSOE necesita reinventarse, la izquierda de este país también y ver al lado de ese Pedro Sánchez resucitado a Elorza y Tapias da al menos para concebir la esperanza de que lo haga desde la izquierda y para la izquierda.

Este país lo necesita ante una derecha encarnada por Rajoy y su PP cada vez más insultantemente fortalecida. Los últimos discursos de éste entre faltones y prepotentes necesitan de una respuesta contundente que ese trío, Sánchez, Elorza, Tapias puede propiciar.

No se debe mirar hacia detrás, porque como en la Biblia se corre el riesgo de convertirse en estatua de sal. No más mirar al pasado, a los Comités Federales de la vergüenza, ni tampoco obsesionarse con las traiciones, ni con mensajes ya caducos, aunque hayan tenido tirón hasta ahora entre las bases socialistas. El No es no debe dar paso a un sí es sí de esperanza, a unas propuestas que ilusionen en positivo.

En las primarias anteriores el impulso en el debate ideológico lo puso Pérez Tapias, ahora desde el lado de Sánchez deben emerger con fuerza esas mismas propuestas, aquél decálogo que puso sobre la mesa la solución a los grandes retos del futuro.

Recuperar ese decálogo actualizado sería un elemento positivo en esta contienda. Para llevarla no hacia una confrontación personal entre lo que encarna la actual Gestora y ese nuevo Sánchez, sino que se produzca en el terreno de las ideas, en lo ideológico.

Recordar de manera breve esos diez puntos: 1 Lucha contra el paro desde una política económica socialista frente a la anti política liberal, reconstrucción del Estado social, potenciación de la sanidad pública y apuesta por una educación pública de calidad, 2 Promoción de una cultura como derecho y como recurso, 3 fiscalidad justa, 4 defensa de las libertades y políticas de igualdad más una democracia inclusiva para una sociedad pluralista, 5 laicidad del estado, 6 reforma federal del Estado de las autonomías hacia un Estado Federal Plurinacional, 7 promover la apertura de proceso constituyente para un renovado pacto constitucional, 8 política transformadora en el marco de la UE, 9 recuperación de la dignidad política, 10 PSOE: partido socialista de ciudadanas y ciudadanos.

Haría bien Sánchez y su equipo en trabajarse propuestas de este tipo que ilusionen, en lo táctico y en lo estratégico, desde soluciones a los problemas más cotidianos, paro, crisis, pobreza energética, posición ante los Presupuestos del PP, sobre la “Ley mordaza”, la reforma laboral, la “Ley Wert”, etc., hasta las de alcance de más largo plazo.

En estas últimas adquiere una importancia relevante solucionar las viejas tensiones centro-periferia, evitar el choque de trenes con Catalunya con planteamientos audaces, imaginativos y generosos como la defensa de un Estado Federal Plurinacional que lleve adjunta una propuesta sobre el derecho a decidir que encaje constitucionalmente, o plantear que se debe abrir un proceso constituyente que nos lleve a una reforma progresista de nuestra actual Constitución que incluya una decisión sobre el modelo de Estado. República frente a monarquía.

Si Pedro Sánchez es capaz de llevar el debate en estas complejas primarias al terreno de las ideas, de las propuestas, es probable que acabe acorralando a una Susana Díaz que también las tiene, pero que no coinciden con el sentir mayoritario de la militancia del PSOE. Esa confrontación la obligaría o bien a ponerlas sobre la mesa, con consecuencias negativas para sus ambiciones, o a situarse en la ambigüedad que igualmente la descalificaría para dirigir un nuevo PSOE.

Pedro Sánchez igualmente debe aprender del periodo de traiciones y abandonos que ha sufrido. Se ha quedado sin generales ni coroneles, pero tiene una tropa aguerrida dispuesta a dar batalla, también ideólogos de izquierdas de la talla de los comentados Elorza y Tapias más Andrés Perelló, otra cabeza bien amueblada. En ellos debe apoyarse, más las y los diputadas del No, figuras emergentes como Zaida Cantero, gentes de las plataformas o de ese caudal de ideas que supone actualmente el PSC.

Trabajar las ideas es lo más importante, ponerlas negro sobre blanco no en un “tocho” de 200 páginas que nadie se lea, sino en un folio con esas 10 propuestas sería suficiente. Y una recomendación; aunque sea impopular debe trabajar también la necesidad de consolidar la paz y la convivencia después de los años de “plomo y fuego” de ETA. No debe temer tampoco a afrontar ese espinoso problema de manera audaz.

El pasado sábado en Dos Hermanas comenzó un largo y difícil camino. Ahora la artillería pesada de los poderes fácticos apunta a ese nuevo Pedro Sánchez más peligroso que nunca para sus intereses mezquinos. No importa, esta guerra la va a ganar la izquierda, porque estábamos parados y en eso llegó Pedro Sánchez y mandó avanzar. Como en Francia Benoit Hamon.

El futuro de nuevo puede ser para una izquierda rearmada ideológicamente.

Preparémonos para la lucha, luchemos……y ganemos.