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miércoles, 26 de abril de 2017

Jueves 27 de abril, "Mi truculenta historia en el PSOE: Merindo"

A las 15:00 h. y R a las 19:30 h. emitiremos como siempre La Opinión este miércoles:

Mi truculenta historia en el PSOE: Me rindo

Entré en política activa allí por 1969 cuando decidí afiliarme al entonces ilegal PCE y a CC.OO. Han sido 48 años de vicisitudes, de esfuerzos, de lucha para defender unas ideas que siempre he pensado debían canalizarse desde mi militancia en partidos de la izquierda.

Así durante mi estancia primero en Madrid, luego en Navarra, después en Catalunya y finalmente de nuevo en Navarra, he estado afiliado al PCE, PSN-PSOE y PSC. Una historia llena de vaivenes, de a veces sinsabores, pero con las ideas muy claras.

Quizás el instante más duro, más que mis tres detenciones durante el franquismo, incluso que mis torturas por “Billy el niño” y sus esbirros de la BPS, fue cuando en 2010 fui expulsado del PSOE por supuestamente haber dedicado el cohete de mi pueblo, Villava-Atarrabia, a Arnaldo Otegi; por entonces implicado en la propuesta “Bateragune” que nos ha llevado primero a que la izquierda abertzale camine con paso firme por la senda democrática, y después a ayudar en el desarme de ETA y su práctica desaparición.

Era radicalmente falsa esta afirmación, como atestiguaron los cientos de personas y decenas de medios de comunicación que allí estaban y que escucharon otras palabras muy diferentes pronunciadas desde el balcón de Ayuntamiento. En ningún caso dediqué el cohete de Villava a Otegi, ni como se dijo invité a Pernando Barrena a él.

A pesar de diez meses de lucha con escritos y más escritos que supongo no fueron ni leídos, esta expulsión se dio como definitiva el 5 de Julio de 2011.

Como por esa época vivía en Catalunya solicité mi afiliación al PSC y me fue concedida y posteriormente a mi vuelta a Navarra pedí el traslado de militancia, incluso a través de nueva militancia sin recibir respuesta alguna, continuando por obligación sin ningún problema con esa militancia atípica en PSC viviendo en Navarra.
Aquí conviene hacer un agradecimiento especial a los dirigentes de ese partido, especialmente a los de mi federación, el Vallés Oriental, cuyo comportamiento hasta hoy ha sido ejemplar.

Hace unos días me llamó su Secretario General para comunicarme que habían cruzado datos con el PSOE en pleno lío sobre las primarias y les habían remitido un documento, que me trasladó, en el que figuraba con doble militancia en Martorelles del PSC y en Villava del PSN-PSOE.

Como he aprendido en los 27 años que llevo en el PSOE a no fiarme ni de mi padre, hice una gestión con Ferraz en donde me confirmaron este extremo. Tenía pues una doble militancia por lo que, puesto al habla con Salvador Illa, actual SO del PSC decidió darme de baja en ese partido. Reconozco que, con un cierto dolor al hacerlo, aunque entendiendo que era algo absolutamente lógico.

Así continuó la cosa hasta que esta mañana me llaman de la agrupación del PSN-PSOE de Villava-Atarrabia, para comunicarme que no estaba en el censo para las primarias. A partir de ahí llamadas a Ferraz en donde me dicen “que no figuro en negrita” lo que indica que se me ha dado de baja recientemente y que debo hacer una instancia para intentar remediarlo. Instancia de la que no recibo respuesta, ni recibiré.

Hasta ahí los hechos. Mi valoración es que ha habido un engaño, probablemente urdido desde Navarra y posiblemente por un personaje siniestro que curiosamente, o no, ahora está con Pedro Sánchez. Un engaño, una maniobra que por fin logra situarme fuera de cualquier estructura del PSOE.

No sólo deseaban echarme del PSN, también han intentado y esta vez han conseguido con esta argucia impresentable, situarme fuera del PSC.

La reflexión: ¿Qué tipo de partido pretenden construir estos personajes en el que no caben gentes que opinen como lo hago yo? ¿Qué tipo de partido en el que todo vale, hasta el engaño y la manipulación? ¿Qué tipo de izquierda pretenden construir quienes obvian a quienes defendemos una izquierda plural y lúcida? O quizás deba preguntar: ¿Son estos personajes realmente de izquierdas, o realmente están infiltrados en un lugar equivocado?

Después de años de trabajo y de esfuerzo surge el cabreo, la decepción, la indignación. La sensación de luchar contra poderosos molinos de viento que utilizan los ardides más sucios para conseguir sus propósitos. No me gusta esa gente, nunca me ha gustado y siempre me he confrontado con ellos a pesar de su poder.

Ahora me derrotan al fin, me rindo después de años de batalla. Que se queden con su pobre botín que yo abandono ya. Duele, duele de una manera intensa, profunda.

Pero seguiré luchando en otros lares, en otras batallas, algunas probablemente utópicas, porque esa utopía te permite avanzar y especialmente sentirte vivo.

Con su pan se lo coman. Han hecho todo para acallar mi voz en el seno del PSOE. Ya no podré firmar mis artículos como “afiliado al PSC viviendo en Navarra” que tanto les escocía, pero me voy con la sensación del deber cumplido y de que soy mucho más socialista que ellos, o quizás deba decir que soy socialista y ellos no.

A pesar de eso me voy con el deseo que Pedro Sánchez resulte victorioso (alguno de los más cercanos le acaba de quitar un voto), aunque no sea con mi apoyo real pero sí moral. Seguiré apoyándole en lo que pueda, porque creo que el futuro del socialismo pasa por él y especialmente por sus ideas.

Adiós PSOE, agur, adeu. Os espero en la izquierda.